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Un día yo me iré y ellos tendrán que quedarse

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«En 1955 Nicolas Bouvier se establece en un hotel barato de Ceilán (la actual Sri Lanka). Hace dos años que empezó, en los Balcanes, el viaje que lo ha llevado hasta el subcontinente indio. Enfermo, sacudido por ataques periódicos de fiebre, escaso de dinero, a la espera de unos permisos para continuar su viaje que no acaban de llegar, sin apenas más contactos que sus vecinos y un manual de entomología, el escritor vive un descenso a los infiernos, en el que llega a contar con el auxilio del más allá. Tardará varias décadas en dejar por escrito esta experiencia. El resultado es El pez escorpión. » Esto dice la contraportada de la edición de la imagen. Por mi parte, leyendo L'usage du monde (traducido como  Los caminos del mundo ), el relato que cubre  el largo viaje que lleva a sus protagonistas por tierra de los Balcanes a los confines de Afganistán, el tramo anterior a este relato, me preguntaba cómo es que los viajeros no vayan ni una sola vez al retrete. En el relato, se...

Treinta y tres días entre Santiago y Quilimarí

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YA, ¿y? EL punto más austral en este viaje no pasa de ser la Plaza Ñuñoa de Santiago y el más boreal la plaza de Quilimarí. ¿O sea que hay una plaza en Quilimarí? EN medio de la conversación sale a colación la laguna de Aculeo, que se seca y en parte se vuelve a mojar, y el camarero se disculpa por interrumpir y cuenta que cuando mozo iba a Aculeo a pescar pejerreyes que luego usaba como carnaza para pescar cojinovas en la Boca de R apel.  EL episodio me recuerda, cómo no, la historia del camarero de Entrepiernas que ya conté alguna vez y vuelvo a contar ahora a ver si mejora: E n Chillán a la cordillera vemos que un caserío se llama Entrepiernas y nos bajamos a estirar justamente las piernas y sacarnos unas fotos. Ya en Santiago con los amigotes contamos entre risas el paso por  Entrepiernas y el camarero se disculpa por interrumpir y con su mejor cara de lugareño nos confiesa lo siguiente: Resulta que yo soy de Entrepiernas . GENTE que se pone nerviosa. Cuenta Daniel Ra...

Siete libros de 2024

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EL ÚLTIMO de Roberto Merino, Diario de hospital . A los 33 años, Merino pasa varias semanas en un hospital recuperándose. Si el libro resultante es conmovedor no lo por eso sino por muchas otras razones y también porque el autor no se siente obligado a tener que contar algo en particular, lo que libera la escritura de unos cuantos pesos.   LA NOVELA de Ignacio Álvarez, El último neógrafo , un Bartleby que preferiría no hacerlo pero lo hace y no una sino un par de veces: la primera defenestrando a un monarca y la segunda desatando un estallido. Pertinente y muy bien contada, la historia de Juan Marín, el hijo de un cacique y de una cautiva, transcurre entre la Araucanía y Valparaíso, y entre otros méritos tiene el de activar un sutil mecanismo a través del cual un narrador al inicio invisible va haciéndose con el protagonismo y acaba desplazando al personaje en un cuerpo a cuerpo final emotivo e intenso. El sueño de la razón produce monstruos, en este caso una bestia que tiene muc...

Noche de vino y cerezas por el Camino de Santiago

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EL 10 de diciembre de 2024, la editorial Laurel presentó en el Centro cultural de España , en Santiago de Chile, el libro Camino de Santiago , de Antonio de la Fuente. La biblioteca del CCE se hizo estrecha para acoger al público que llegó a escuchar la presentación de Andrea Palet, editora de Laurel, y los comentarios de los escritores Beltrán Mena y Roberto Merino. Tras agradecer, el autor firmó numerosos ejemplares del libro y, finalmente, los asistentes subieron a la terraza a brindar con vino y cerezas por la publicación de este Camino de Santiago .  Andrea Palet : En plena dictadura yo era una escolar de jumper , muy perna , y lo mejor que me podía pasar era cuando mis papás llegaban a la casa con la revista La Bicicleta . Eran mis ídolos. La Bicicleta fue muy importante para mucha gente y en esa época su editor era, yo no lo sabía, Antonio de la Fuente. Y esto no tiene ninguna importancia, pero si no lo digo ahora, cuándo más lo voy a decir: La Bicicleta me hizo mi prim...