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Todo el mundo llama chinos a los japoneses menos los brasileños que llaman japoneses a los chinos

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Historias mundiales, 13 AHORA que voy a ver el Brasil-Japón, tengo que acordarme de contar esto: todo el mundo llama chinos a los japoneses menos los brasileños que llaman japoneses a los chinos. Como a todos los demás orientales, claro, coreanos, vietnamitas, malasios y tailandeses, el mecanismo de generalización es el mismo. Esto se explica porque los primeros orientales que llegaron a Brasil a inicios del siglo XX eran campesinos japoneses que iban a la región de São Paulo a trabajar en los cafetales.  Anoche, viendo el África del Sur-Canadá, me daba un poco lo mismo quien ganara, los dos países me caen bien. África del Sur no la conozco pero es la patria de Coetzee y en Canadá fui muy feliz recorriendo ciudades cosmopolitas y unos bosques y unos lagos que ya me quisiera tener más a mano. Cuando marcó Canadá en los últimos minutos me dije que estaba bien que así fuera porque me parecía triste despedirme de mi jugador favorito cuando apenas lo venía conociendo.

Pasó de todo pero está todo por pasar

Historias mundiales, 12 LA conclusión de la fase de grupos y la bienvenida al inicio de las eliminatorias directas la dejan botando los ágiles de El País-México : Pasó de todo pero está todo por pasar.  Leyéndolos me entero de que un cuarto de los futbolistas que compitieron nacieron en un país diferente del que representaron. Este fenómeno dice mucho del mundo mundial que nos ha ido quedando. Y una vez trazado este contexto cosmopolita, cualquiera se puede permitir un desliz terruñesco. El mío que no tarde: el último gol astur en un mundial lo marcó Juan Mata en Brasil-2014. Tres mundiales más tarde ha marcado Alvaro Fidalgo, que es de Hevia. Que juegue por México no se lo tendremos en cuenta mientras no marque contra la roja, cosa por lo demás imposible antes de una improbable final. También me entero de que las estadísticas se computan desde el mundial de Inglaterra, en 1966, o sea que llevamos sesenta años soportándolas, lo que confirma otra vez la evidencia de que la culpa de ...

Paisaje después de la batalla

Historias mundiales, 11 COMO hace mucho calor, descongelé anoche un trozo de pulpa de membrillo del membrillero del jardín. Mientras paladeaba ese manjar se produjo el prodigio de ver al portero rival vencerse en cámara lenta y de cuerpo entero ante el disparo de Alex Baena que entró también lentamente en su portería. Saber que asociaré en lo sucesivo la carne de membrillo con esa epifanía me llena de contentamiento. Fue la única alegría de un partido feo como los de jugar contra el Getafe pero con heridos y mutilados. A mí al menos no me hace gracia ver como una banda de maleantes desmonta las clavículas y las rótulas de los titiriteros con la anuencia del salteador de uniforme. Luego ya a la luz del alba vi como se repetía el milagro y Lukaku imponía su corpachón y marcaba en cuanto entraba al campo y disfruté de los carrerones de un muchacho al que los belgas llaman Pardo, siendo Pardo el apellido de su abuela materna, porque ya contaré otro día el lío que se arman los funcionarios ...

Esta noche que es mañana

Historias mundiales, 10 VIENDO lo bien que juegan los ecuatorianos me preguntaba cómo pudieron llegar al tercer partido al borde la  eliminación. Es la gracia que tiene este juego tan bobo que aun para el equipo más pintado se dan unas concatenaciones de movimientos favorables o desfavorables y ni unas ni otras son fáciles de revertir.  En clave ecuatoriana digo también que su selección parece ser el combinado de la provincia de Esmeraldas con  algún refuerzo del Guayas, pero qué sabré yo... Por otra parte y no es que quiera particularmente  hablar  de mí pero igual comento que la manera como sobrevivo a un partido de España es haciendo yoga antes, después y durante. Yo hago yoga hoY , o sea. O sea esta noche que es mañana.

Yo vi jugar a Jesús Trepiana

Historias mundiales, 9 ROBERTO MERINO publica por estos días sendos libros. El primero es una versión aumentada de su libro de crónicas sobre Santiago de Chile que en su momento se llamó Santiago de memoria y luego Todo Santiago . Esta tercera versión conserva el nombre y el prólogo y los mejora con una selección de columnas más recientes. Del segundo libro, Ciudad del olvido (obsérvese el contraste con Santiago de memoria ), ya diré algo más cuando lo lea de corrido.  Si lo cuento aquí es porque en  Todo Santiago viene un texto, Un parque en el tiempo , sobre el barrio en el que yo viví cuando cabrito entre los mundiales de Inglaterra y de Alemania, texto en el que Merino cita un poema de Erik Pohlhammer que se llama  Yo vi jugar a Jesús Trepiana .  Yo también. Y no sólo a Trepiana, sino también a Pelé y al famoso tridente blanco formado por Puskas, Di Stéfano y Gento. Y vi al Nino Landa birlarle la gorra a Arturo Rodenack y correr por todo Santa Laura sorteando...

Chatanooga, choo, choo

Historias mundiales, 8 LA Eurovision comenzó a invitar a países extraeuropeos años atrás y yo recuerdo haber sostenido entonces en uno de los primeros foros de internet en los que participé que ganaría si invitara a Cabo Verde. Entre otras buenas razones, porque la musica caboverdiana es muy bonita. Lo recuerdo ahora que de la participación de las nuevas naciones que permite el nuevo formato de la competencia mundial extendido a 48 países la más interesante hasta ahora es el aporte caboverdiano. Cabo Verde sorprendió a medio mundo por la manera como se enfrentó a España y luego repitió el número contra la correosa selección uruguaya. Ahora tiene por delante a Arabia y ya veremos pero hasta ahora deja claro que no se achica cuando juega contra un grande. Y poco más. Nació el hijo de Jeremy Doku, que voló a Londres para verlo. Y a la comentarista de L'Equipe que se atrevió a criticarlo por hacerlo la ha caído una cancelación de manual. España por su parte está concentrada en Chatano...

El regreso del pulpo Paul

  Historias mundiales, 7 EL nuevo pulpo Paul es un economista  alemán que predijo el ganador de los últimos tres mundiales sobre la base de un modelo que integra datos económicos, demográficos y olfatorios. Así,  para alegría de un amigo avilesino,  el triunfo en este mundial se lo llevarían los Países Bajos, que dejarían por el camino a Francia, España y Portugal, en ese orden. Antes, en algún recodo paralelo se atascarían Argentina, Brasil, Marruecos y México, que ofician como favoritas del llamado Sur global.  Lo único cierto por ahora es que la famosa final no la jugará Turquía, que ha tenido el privilegio de ser la primera eliminada, para alegría  de un amigo chipriota.