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Eso pasa por cambiar al portero a última hora

Historias mundiales, 17 FASCINANTE, inimaginable, emocionante e increíble» son los adjetivos que despliega sólo en el primer párrafo el cronista describiendo la actuación de Cabo Verde frente a Argentina. Mi amigo Toca es menos enfático pero tal vez mas elocuente: O Cabo Verde ainda não acaba de dar surpresas . Me vuelve a la memoria lo que hubo que escuchar al final del Cabo Verde-España de la primera ronda cuando la horda ya daba por perdida a España por empatar con un país que no sabían ni dónde quedaba ni menos qué hacía en un mundial. Ahora bien, casi que prefiero a la horda pesteando que halagando desvergonzadamente cuando la selección gana con holgura. Por otra parte un partido es un concentrado de decisiones rápidas y las más de las veces irreversibles. Ayer los australianos tomaron unas cuantas muy malas hacia el final del choque contra Egipto y así fue como les fue. La peor fue que cambiaron al portero a la hora de hacer frente a los penaltis porque el reemplazante era supues...

Partidos de 75 minutos

  Historias mundiales, 16 BUSCO soluciones razonables para conseguir que por fin ganen los equipos que suelen perder jugando mejor que su rival.  La más sencilla para aquellos que estrellan balones contra el larguero y los postes es agrandar un poco los arcos. Nadie lo notaría y se democratizarían las cabriolas y los efusivos abrazos. Viendo perder ayer a las selecciones de Senegal y el Congo se me ocurría otra solución por el estilo: eliminar el cuarto de hora final. Hasta el fatídico minuto 75 el Congo ganaba 1-0 a los ingleses y  más de lo mismo  en el caso senegalés: hasta el minuto 86 ganaban holgadamente 2-0 a los belgas. Formulada de otra manera la cuestión es de saber por qué las selecciones africanas se vienen abajo en el ultimo cuarto de hora. Rudy García, el seleccionador del equipo belga, dio anoche una respuesta de entrenador: porque al final se desordenan  tácticamente. Dicho de otra manera, porque dejan de obedecer a las consignas del entrenador, ...

Esto no es una camiseta

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Historias mundiales, 15 BÉLGICA vestirá esta noche frente a Senegal y por primera vez en este mundial su segunda equipación, la celebrada camiseta Magritte.  Y como la FIFA es una entidad mafiosa, y como tal consigue imponer su comportamiento fraudulento y ridículo, considera que el texto que la camiseta lleva al dorso,  Ceci n'est pas un maillot (Esto no es una camiseta), esconde una intención comercial y obliga a la Federación belga a eliminarla.  Con todo, los belgas encuentran una astucia para mantenerla y la llevarán por dentro, invisible para los ojos de la mafia.

Imawa ima

  Historias mundiales, 14 ESTA madrugada abrí un ojo y en cuanto comprobé que mi pueblo pasaba mundialmente del Marruecos-Holanda que se jugaba a esa hora lo volví a cerrar. El resultado no les quitaba el sueño a los belgas pero tampoco los deja indiferentes. Calculo yo que un tercio quería que perdiera Marruecos, otro tercio que perdiera Holanda y el último tercio que perdieran los dos.  Y a punto estuvieron de lograrlo, empatando el partido y la prolongación y fallando penalti tras penalti en la tanda de definición. Pero el formato de eliminación directa exige que unos se vayan de vacaciones y otros sigan rompiéndose las rótulas y así fue. El resultado además echó por tierra la predicción del economista  alemán aquel a la que me referí aquí . Pero es que está estadísticamente comprobado que algunas predicciones se van al traste y otras no. Vistos los eliminados —Japón, Alemania y Holanda— lamento despedirnos de los japoneses por mor de las reverencias y del estado de lo...

Todo el mundo llama chinos a los japoneses menos los brasileños que llaman japoneses a los chinos

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Historias mundiales, 13 AHORA que voy a ver el Brasil-Japón, tengo que acordarme de contar esto: todo el mundo llama chinos a los japoneses menos los brasileños que llaman japoneses a los chinos. Como a todos los demás orientales, claro, coreanos, vietnamitas, malasios y tailandeses, el mecanismo de generalización es el mismo. Esto se explica porque los primeros orientales que llegaron a Brasil a inicios del siglo XX eran campesinos japoneses que iban a la región de São Paulo a trabajar en los cafetales.  Anoche, viendo el África del Sur-Canadá, me daba un poco lo mismo quien ganara, los dos países me caen bien. África del Sur no la conozco pero es la patria de Coetzee y en Canadá fui muy feliz recorriendo ciudades cosmopolitas y unos bosques y unos lagos que ya me quisiera tener más a mano. Cuando marcó Canadá en los últimos minutos me dije que estaba bien que así fuera porque me parecía triste despedirme de mi jugador favorito cuando apenas lo venía conociendo.

Pasó de todo pero está todo por pasar

Historias mundiales, 12 LA conclusión de la fase de grupos y la bienvenida al inicio de las eliminatorias directas la dejan botando los ágiles de El País-México : Pasó de todo pero está todo por pasar.  Leyéndolos me entero de que un cuarto de los futbolistas que compitieron nacieron en un país diferente del que representaron. Este fenómeno dice mucho del mundo mundial que nos ha ido quedando. Y una vez trazado este contexto cosmopolita, cualquiera se puede permitir un desliz terruñesco. El mío que no tarde: el último gol astur en un mundial lo marcó Juan Mata en Brasil-2014. Tres mundiales más tarde ha marcado Alvaro Fidalgo, que es de Hevia. Que juegue por México no se lo tendremos en cuenta mientras no marque contra la roja, cosa por lo demás imposible antes de una improbable final. También me entero de que las estadísticas se computan desde el mundial de Inglaterra, en 1966, o sea que llevamos sesenta años soportándolas, lo que confirma otra vez la evidencia de que la culpa de ...

Paisaje después de la batalla

Historias mundiales, 11 COMO hace mucho calor, descongelé anoche un trozo de pulpa de membrillo del membrillero del jardín. Mientras paladeaba ese manjar se produjo el prodigio de ver al portero rival vencerse en cámara lenta y de cuerpo entero ante el disparo de Alex Baena que entró también lentamente en su portería. Saber que asociaré en lo sucesivo la carne de membrillo con esa epifanía me llena de contentamiento. Fue la única alegría de un partido feo como los de jugar contra el Getafe pero con heridos y mutilados. A mí al menos no me hace gracia ver como una banda de maleantes desmonta las clavículas y las rótulas de los titiriteros con la anuencia del salteador de uniforme. Luego ya a la luz del alba vi como se repetía el milagro y Lukaku imponía su corpachón y marcaba en cuanto entraba al campo y disfruté de los carrerones de un muchacho al que los belgas llaman Pardo, siendo Pardo el apellido de su abuela materna, porque ya contaré otro día el lío que se arman los funcionarios ...