¿Aló, Donald?
Historias mundiales, 18 SERÁ este viernes el previsible España-Bélgica en cuartos. Gritaré como siempre los goles españoles, cuantos más mejor, aunque baste con uno más que el rival, como anoche frente Portugal. Aunque si por una vez se tuercen las botas me apenaré un poco menos porque a Bélgica le tengo cariño también. Si me pongo a contar por qué se puede alargar un poco la cosa, así que mejor lo dejo hasta aquí. Antes del partido de ayer me decía que no las teníamos todas connosco , para decirlo en luso. El portugués es un equipazo. Paradójicamente lastrado por la presencia de Ronaldo, ya lo he escrito antes, pero igual un equipazo. Pero en cuanto vi a las dos selecciones plantarse en el campo no me cupo duda de que nos esperaba un sitio en cuartos. Me preguntaba por qué y la respuesta la encontré leyendo la crónica de Besa tras el partido: «La sensación era que el equipo de De la Fuente estaba más a gusto en la cancha desde que llegó a la Copa del Mundo que el de Roberto Mar...