O sol de Oslo
Historias mundiales, 18
O sol do Oslo es un álbum que grabó Gilberto Gil en la capital noruega y luego la discográfica sacó de la circulación por considerarlo poco comercial. A Gil precisamente le escuché comentar un detalle que desconocía y esto es que Brasil nunca ha conseguido doblegar a los noruegos. Tampoco pudo esta vez en que Ering Haaland crucificó a la canarinha con dos golazos que vinieron a coronar el mejor juego de los escandinavos. Muy bien todos ellos, en particular el portero Nyland y el capitán Odegaard, que juega con maestría. Se ganaron el derecho de poner en escena vez más su celebración vikinga.
Por lo demás, la somanta de patadas a la que sometieron anoche los paraguayos a los franceses parece haber escandalizado al mundo mundial aunque yo estimo que se queda en poca cosa comparada con la que se despidieron del mundial los uruguayos. Lo que no contribuirá a comprender a la buena gente distraída que Paraguay no es lo mismo que Uruguay ni tampoco lo contrario.
Y el último enjuague de la mafia llamada FIFA ha consistido en atender a una llamada de Trump y condonarle la sanción al goleador norteamericano bien llamado Balogun la víspera del USA-Bélgica y permitirle jugar en circunstancias que estaba impedido de hacerlo. Viniendo de la FIFA las he visto peores. Que si esto es escandaloso es más vergonzoso, dice el bolero que se llama precisamente Escándalo.
