Batalla naval entre corsarios y vikingos
Historias mundiales, 21
EL alegrón enseguida se deja disminuir por cualquier insignificancia. Merino tiene la buena ocurrencia de marcar en cuanto salta al campo y lo hace en el momento justo PERO es evidente que una señora que yo conozco quiere que los belgas empaten. No lo dice con palabras, lo dice con la mente, lo que es mucho peor.
Tras el alegrón caes en la cuenta de la paradoja que es para los jugadores que mientras más partidos ganan más se estira el periodo de concentración y más se alejan sus vacaciones. No será fácil pasar más de un mes concentrados. Por más privilegios que tengas. Verles las caras a los compañeros mañana, tarde y noche, a ver quién lo aguanta. Le preguntan a Lamine qué es lo que peor lleva de sus compañeros durante la concentración. «Que se tiren peos, tío», no duda en responder. «Es que me da mucho asco».
Ánimo, chaval, ya quedan menos.
Esta noche, decía, batalla naval entre vikingos y corsarios. La veremos desde el palco.
