Imawa ima

 Historias mundiales, 14

ESTA madrugada abrí un ojo y en cuanto comprobé que mi pueblo pasaba mundialmente del Marruecos-Holanda que se jugaba a esa hora lo volví a cerrar. El resultado no les quitaba el sueño a los belgas pero tampoco los deja indiferentes. Calculo yo que un tercio quería que perdiera Marruecos, otro tercio que perdiera Holanda y el último tercio que perdieran los dos. 

Y a punto estuvieron de lograrlo, empatando el partido y la prolongación y fallando penalti tras penalti en la tanda de definición. Pero el formato de eliminación directa exige que unos se vayan de vacaciones y otros sigan rompiéndose las rótulas y así fue.

El resultado además echó por tierra la predicción del economista alemán aquel a la que me referí aquí. Pero es que está estadísticamente comprobado que algunas predicciones se van al traste y otras no.

Vistos los eliminados —Japón, Alemania y Holanda— lamento despedirnos de los japoneses por mor de las reverencias y del estado de los vestuarios tras su paso. Ganen o pierdan o empaten lo dejan todo mejor que como lo encontraron. Tal como deja los baños públicos este hombre: Kondo wa kondo. Imawa ima. 

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