Pausa de rehidratación
Historias mundiales, 4
CUATRO empates ayer, cinco si contamos el empate geopolítico. Que todos los partidos del día acaben en empates es un prodigio que no se daba desde el mundial del 58. También es verdad que estamos en el ecuador de junio, en la mitad del año, un tiempo propicio para que todo empate.
Tiempo para una pausa de rehidratación y recomenzamos, el eufemismo ridículo que inventaron para meter tantas tandas de anuncios como quepan. De los que he visto durante esas interrupciones el único que me ha hecho gracia es el de un banco por el que ficha Dries Mertens, un crack del pueblo de al lado recientemente retirado, que dice lo que todos callan, que lo ha hecho por el dinero. We're only in it for the money, que decía Frank Zappa.
Ayer celebrábamos a un muchacho de 18 años, campeón de elocuencia y bachiller en matemáticas, que juega por el país de sus padres y osa regatear a un atacante brasileño en su área en el ultimo minuto siendo él el último hombre. Y hoy a un portero caboverdiano de 40 al que llaman abuelita y juega en un equipo de segunda en Tras-os-Montes. Si eso no es también un empate...