Para nacer Portugal, para empatar el Congo
Historias mundiales, 6
PARA nascer Portugal, para morrer o mundo, para empatar o Congo. Parafraseando al padre Vieira, que nació en Lisboa y murió en Bahia noventa años después y cuya fórmula vibrante quedó navegando en el aire.
Decía ayer que no tardará en llegar el día en que una selección africana levante la copa en un mundial, así la cosa demore unos cuantos milenios. Me reafirmo hoy tras haber visto jugar al Congo con calidad y desparpajo. El Congo había estado sólo una vez en un mundial, en el 74, cuando Mobutu llamó al país Zaire en lugar de Congo. Entonces perdió los tres partidos que jugó sin marcar ni un solo gol y ayer, medio siglo después, empató con la favorita Portugal marcando con un estupendo pepinazo. Del daño que se hace Portugal jugando para Ronaldo ya comienza a hablarse de Minho al Algarve. Pero Martínez es un preparador diplomático, lo que tampoco es tan difícil de entender.
Mobutu Sese Seko fue un dictadorzuelo a la Idi Amin Dada, Jean-Bédel Bokassa y el resto de megaterios que se apoderaron del poder tras las independencias de los años sesenta y con lo que coimeaban levantaron palacios privados en la selva machacando opositores y repartiendo sobornos con dinero público a unas cortes imperiales tan mortíferas como grotescas.
Más tarde, Croacia le hizo dos golazos a Inglaterra, bien enhebrados y mejor rematados, pero los ingleses respondieron con cuatro, así fuese el primero producto de un penalti tonto como una falta involuntaria.