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Mostrando entradas de noviembre, 2025

¿Qué llegó a ser este niño andando la vida?

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VUELVO de El Prado con este libro y lo he disfrutado enormemente. Veinte escritores tienen permiso para imaginar frente a veinte pinturas quiénes pudieron ser esas personas que vemos en los muros del museo, un deporte que los visitantes practicamos de sala en sala sin llegar a ponerlo por escrito.  ¿Quién pudo ser este personaje pintado por Salomon Koninck ? ¿Un rabino, un filósofo, el tipo que desató la fiebre del tulipán en la Holanda del XVII y fue el primero en arruinarse puesto que, como se ve, no le salen las cuentas? ¿Y este niño pintado de velazquiana manera por Víctor Manzano , qué llegó a ser andando la vida? ¿Escribiente en El Prado, agitador en Málaga, gobernador en Puerto Rico? ¿Y la mujer sentada  del retratista holandés Antonio Moro, pintor que pasó cinco años en la corte de Felipe II y huyó a refugiarse a sus Países Bajos natales cuando sintió que el ojo de la Inquisición lo escrutaba, no será un varón travestido? ¿Y a quién le enseña su anillo de compromiso es...

El arte de encerrar en un relato a sus personajes

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LA imagen que cierra este breve relato es devastadora. Como devastador es el decorado que planta el autor en el que ni siquiera la burricie de los dos calamitosos empleados abandonados por la compañía colonial en un puesto desangelado de la sabana africana los salva de la ignominia. La maestría con la que el autor va cerrando el relato sobre sí mismo y encerrando en él a los personajes es sobresaliente.

El zapatófono

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ESTABA Mel Brooks un día en su oficina y comenzaron a sonar todos los teléfonos a la vez. Brooks se sacó entonces un zapato y respondió a un interlocutor imaginario provocando las risas de los presentes. Ese sería el origen del zapatófono del Superagente 86 que nos hacía gracia cuando pendejos. Y nos la sigue haciendo ahora que veo la imagen en la Tienda del Espía madrileña y se la mando a Merino que me cuenta de vuelta la historia del zapatófono. Y como voy rumbo a los mares del Sur y todo tiene que ver con todo, en una librería de viejos a dos dedos de allí veo que en este libro se nombra a Chile como Chily y a Valparaíso como Valparaisso y ambas cosas me parecen prodigiosas.